2 ago 2009


Llegué a ti con el alma y mis sentimientos desechos, los deposité en tus manos, y me dejé llevar por los latidos de mi corazón ya casi muerto. Ya no creía en el amor, tampoco se me ocurrió pensar en que fueras tú el que me devolvería la vida, el que me enseñaría a amar, el que me haría soñar, el que cambiaría mis penas por alegrías.
Entré en tu vida sin permiso, llegué sin previo aviso, así con los azahares del destino, no sé quien te puso en mi camino, pero debió de haber sido algo divino.
Porque si ahora soy tan feliz, es por ti. Si he vuelto a sonreír, es por ti. Gracias.. por estar ahí cuando te necesito, por escucharme, por amarme, pero especialmente por hacerme feliz.

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